A la hora de trasmitir la fuerza del motor a través de las ruedas para conseguir propulsión del vehiculo tenemos que tener varias consideraciones.
Para empezar debemos enfatizar que el agarre de su vehículo a la carretera es a su vez el resultado de una suma de variables. Algunos de las cuales son críticas y sus implicaciones sobre la seguridad de los ocupantes severas.
Comunmente denominamos tracción al agarre o adherencia entre las ruedas motrices y la superficie de la carretera.
¿Cuales son los principales factores que afectan el agarre de su vehículo a la carretera?
- El material de las superficies de contacto, en este caso, la calidad del caucho de sus neumáticos y el material de la superficie de la carretera.
- La textura de estos dos materiales. A saber, cuanto más rugosa es la textura mayor será la fricción, es decir, la adherencia.
- El material y el diseño de los neumáticos tienen a su vez un efecto sobre:
- La 'Capacidad de carga' del vehículo,
- El 'Ruido de rodadura' de las ruedas,
- La 'Eficiencia energética' (un neumático de alta eficiencia energética permite recorrer más kilómetros con un depósito y reducir las emisiones de CO2).
- La fuerza que mantienen las superficies juntas, es decir, el peso del vehículo minorado (o no) por el efecto de los alerones u otros elementos de la carrocería.
- Otros elementos terceros, que pueden interferir, como, por ejemplo, agua (principalmente de lluvia), hielo, gravilla, aceite, ...
- Los neumáticos tienen otras dos características:
- La estación del año para la que se adapta mejor: los neumáticos de verano, o de invierno (dibujo recortado que potencia la tracción sobre la nieve y el hielo, o evacuar mejor el agua; y la mezcla de gomas más flexible a bajas temperaturas que permite mayor adherencia) o de cuatro estaciones (neumáticos híbridos y aptos para utilizar durante todo el año, sin importar la temperatura o las condiciones climatológicas).
- Y su 'Agarre sobre suelo mojado' (un neumático de alto rendimiento sobre suelo mojado permite una distancia de frenado reducida sobre pavimento mojado).
- El Sistema de Tracción de su vehículo.
- Y, por último, la conducción (aceleraciones, marchas largas o cortas, ...).
Antes de profundizar en la tipología de los Sistemas de Tracción, aclaremos que el 'Sistema de control de tracción' de un vehículo (si disponible) detecta si alguna de las ruedas está perdiendo agarre en la carretera; y una vez localizada, corrige automáticamente el problema para garantizar la estabilidad del automóvil.
Veamos ahora los diferentes Sistemas de Tracción
1) Tracción delantera 2x4 (FWD)
Toda la fuerza de tracción reside en las ruedas delanteras.
La tracción delantera va mayoritariamente asociada a vehículos con motor colocado en perpendicular al eje del coche (motor transversal).
La combinación de Tracción delantera y el motor transversal presentan ventajas muy evidentes:
- conducción más reactiva y cómoda en condiciones normales (mejora la distribución de los pesos),
- más espacio para los pasajeros (ausencia de túnel de transmisión hacia las ruedas traseras)
Sin embargo, no conviene para vehículos que necesitan grandes aceleraciones, pues la inercia del peso del vehículo se transmite hacia atrás durante la aceleración, haciendo que el coche pierda adherencia.
2) Tracción trasera 2x4 (RWD)
También conocida como 'propulsión trasera', toda la fuerza de tracción proviene de las ruedas traseras.
Como en el caso de la tracción delantera, la tracción trasera también está asociada a vehículos con un tipo de esquema de motor. En este caso lo común son vehículos con motor en paralelo con el eje del coche (motor longitudinal).
Los vehículos que necesitan transmitir grandes potencias al suelo en los momentos de aceleración encajan perfectamente en esta fórmula (coches deportivos, ...).
La propulsión trasera distribuye mejor el peso y organiza mejor los elementos en torno al eje de transmisión, al mismo tiempo que consigue que el centro de gravedad se sitúe lo más cerca posible del centro del vehículo.
No obstante, esta ventaja se vuelve un inconveniente en las curvas.
3) Tracción total 4x4
La tracción en las cuatro ruedas, doble tracción, tracción integral o tracción total es un sistema de transmisión en el que ambos ejes pueden recibir simultáneamente la potencia del motor.
En sus inicios la tracción 4x4 se limitó a vehículos todoterreno por sus necesidades obvias, pero ha ido evolucionando para ofrecer esta funcionalidad a vehículos utilitarios.
Los vehículos con tracción en las cuatro ruedas se dividen en la actualidad en dos categorías:
3.1) Tracción integral (4WD)
Es el sistema 4×4 clásico en el que la tracción siempre se transmite a las 4 ruedas. Es el esquema de los coches todoterreno más eficaz, pero también el más pesado y caro.
En este caso distribuye la potencia al 50% entre dos ejes y si la ocasión lo requiere desconecta los ejes según las necesidades de adherencia. Los vehículos 4WD pueden trabajar en 3 modos:
- El modo 4H distribuye la tracción de manera automática según la adherencia de cada rueda.
- El modo 2H desactiva la tracción en uno de los ejes.
- Y por último, el modo 4L distribuye toda la potencia por igual a las 4 ruedas.
3.2) Tracción conectable (AWD)
Este tipo de tracción es más una evolución de un sistema 4x2, ya sea de RWD o FWD, en el que incorporan la opción de acoplar el otro eje a discreción del conductor, o bien de forma automática gracias a un sistema electrónico que detecta las condiciones de la vía.
En un sistema de 4x4 sin diferencial central, la fuerza de tracción del motor se transmite al cambio y de este a la caja de transferencia que reparte la transmisión a cada eje.
En los otros casos el diferencial se realiza o bien a través de un sistema mecánico o de engranajes (diferencial Torsen) o bien con un sistema informático con sensores en cada rueda (diferencial Haldex).
El diferencial Torsen es el más eficaz a la hora de repartir la potencia.
El sistema Haldex fue diseñado para conectar el segundo eje en caso de pérdida de adherencia. Lo más frecuente en los tiempos que corren es que envíe un porcentaje del par disponible (habitualmente un 80-20%).
Las principales ventajas del AWD son que el sistema ocupa poco espacio y es eficiente en combustible. Aunque sea el menos reactivo.
¿Es posible entonces cambiar el Sistema de Tracción de su vehículo?
Cambiar de tracción a propulsión a tracción, o a 4x4, significaría reconstruir el coche casi desde cero, pues cada vehículo está diseñado o bien para ser estirado o bien para ser empujado, o ambos: repartos de pesos, ejes, diferencial, suspensiones, neumáticos y otros elementos.

