Verano precavido ¿Qué sorpresas pueden traernos las altas temperaturas?

¿Cuáles son las incidencias más frecuentes durante los meses de verano?

1. Sobrecalentamiento del motor

Radiador dañado, un sistema de enfriamiento deficiente, una bomba de agua estropeada o un termostato defectuoso. Por regla general el aumento de la temperatura del aire disminuye la cantidad de oxígeno disponible y el combustible no quema con tanta facilidad.

2. Aire acondicionado 'kaput'

El sistema de aire acondicionado será puesto a prueba durante toda la estación caliente. El disfuncionamiento puede tener su origen en fallos derivados del refrigerante (caducidad, fuga), fallo del compresor, fallo del fusible o de cualquier otro elemento eléctrico, o incluso puede que su Filtro de aire del Habitáculo esté obstruido o degradado.

3. Escobillas limpiaparabrisas en mal estado

Además de los problemas de seguridad que se desprenden de unas escobillas en mal estado, la mala visibilidad y el posible deterioro de la superficie del cristal, es importante destacar que en verano las escobillas tienen que hacer frente a un incremento del polvo, de la suciedad y de los insectos. 

4. Baja o pérdida de presión de neumáticos

El aumento de la temperatura atmosférica puede hacer presión en las ruedas al tiempo que el asfalto caliente desgasta más la goma, sin olvidar el efecto del calor sobre la banda de rodadura. Se estima que en invierno un neumático pierde entre 0,0689476 a 0,137895 bares al día (1 a 2 psi),  a temperaturas altas la pérdida de presión es mayor.

5. Ruptura de la correa de transmisión

Todas las correas de distribución de goma tienen un kilometraje máximo, a partir del cual es necesario sustituirla. En algunos modelos deberá considerarlo a partir de 60.000 kilómetros, en otros pueden llegar a los 150.000 kilómetros. Síntomas previos (muy mal augurio): ruidos metálicos 'tic-tac' en el interior del motor o sonido de crepitar con el motor, pérdida presión aceite y por último, pérdida repentina de potencia en movimiento (daño irreverseble con graves consecuencias).

6. Neumáticos que estallan

Cuando las ruedas se utilizan desinfladas se calientan de una forma mucho más rápida. Si se combina con alta velocidad o con coche muy cargado, la probabilidad de que terminen estallando crece exponencialmente. 

7. Fugas de combustible

El por qué, estadísticamente hablando, 'en verano se producen más fugas de combustible' es un misterio. Probablemente esté relacionado con la presión atmosférica y/o con la resistencia de las gomas al calor; aunque a falta de datos no nos aventuraremos a establecer una relación causa-efecto.  

8. Batería débil

El rendimiento del sistema eléctrico del vehículo y por ende la batería, se ven afectadas por las altas temperaturas estivales. De facto cualquier desviación por encima de los 25ºC afecta al rendimiento y acorta la vida útil de una batería. Si su batería tiene cierta edad el verano puede sentenciarla y hacer que deje de funcionar.

 

 

Etiquetas: calor, verano, fallos

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